Estudió Letras Hispánicas en la UNAM y Comunicación Social en la UAM.
2do. lugar en el Certamen Internacional Relámpago de Poesía Bernardo Ruiz, 2008,
Mención honorífica en el Concurso Nacional de Poesía El Laberinto, 2004, y en el Concurso Nacional de Poesía Jaime Sabines, 1999.
Incluido en las antologías 24 años, 24 poetas, del Chopo, Encuentro de Escritores del Oriente del Valle de México,Descifrar el laberinto (2005), La Mujer Rota (2008), Del silencio hacia la luz, en la antología del II Recital Chilango Andaluz (2008) y en el Anuario de Poesía 2007 (FCE).
Fue conferencista en el VII Congreso Internacional de Poesía y Poética 2006 (BUAP), y en la Semana de Letras de la Universidad Iberoamericana.
Es organizador del torneo de poesía "Adversario en el cuarilátero 07/08" y de los Miércoles Itinerantes de Poesía 07/08.
Ha impartido talleres en el IPN.
Tiene dos poemarios publicados: Vitrina de últimas cenas (2007) y No hay letras para escribir tu epitafio (2009).
Actualmente es editor de la revista de poesía Versodestierro y consejo editorial de Metáfora, hoja de poesía.
Poema de la oscura parábola
―¿Qué somos?
―Microorganismos
que devoran microorganismos
I
Un púrpura de gusanos marinos
tiñe la superficie de las piedras con tintura
de una realidad aparte (rupestres flores del amor bajo la histeria):
submundo del inconciente
y sus ancestros
simios que destrozaron sin inocencia
el cráneo de niños peludos: sus hijos
—que de haber permanecido vivos
hubieran organizado un banquete con el tuétano de sus huesos.
Embestidos de diademas ámbares
con armadura de plata y dientes de oro
con túnica de sangre y sandalia de piel humana
adormecidos sobre cientos de colchones pequeñísimos
—diminutos como galletas de carne—
se limpian las manos en el cabello de una esclava.
El ojo ciego, casi mármol, pero blando, pulido por la lengua de un sirviente,
es la ostentación fecal del cetro,
inútil ante el reflujo del ego
“nodo articulado de las jerarquías futuras” —piensa el poderoso—
Y aunque sea una semilla de flor, la pisa y le prende fuego:
hace que desaparezca
y se esfume
lluvia de cuchillos de mercurio
silenciosos penetrando la piel crespa del océano.
Una radiografía es suficiente para ver el esqueleto de un idiota
Qué simple es la historia, basta con abrir los ojos.


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