miércoles, 17 de diciembre de 2008

Martín Cinzano

Jardinero Central, zurdo, nació en Guayaquil, Ecuador, el año de 1977.

Se traslada a Santiago de Chile en 1985 y allí permanece durante 20 años en los que jugó, básicamente, de Jardinero Central.

Es poeta, ensayista, narrador, y sigue siendo Jardinero Central. Además, es editor fundador de la Revista Descontexto y colaborador permanente de Lanzallamas. Vive desde hace 3 años en México D.F. y ahí sigue escribiendo, leyendo y jugando, cada vez más harto, de Jardinero Central.

El último tren del metro

El último tren del metro se detiene a las 12:24 de la noche

en la estación Hidalgo dirección Indios Verdes

ahí permanece inmóvil un buen rato como si la ciudad completa

le lanzara un rayo paralizante a través de las alcantarillas

o como si todos sus destartalados vagones anaranjados fabricados años atrás en México D.F.

se pusieran de acuerdo

para hacer un mitin de rieles caídos antes del último impulso de la noche.

En ese último tren deambulan algunos personajes dignos de mención

ciegos la mayoría indigentes casi todos

mezclados con los últimos vendedores de discos pirateados

o con algún travesti que duerme con los ojos abiertos

o con los mismos obreros del metro que regresan (por sus overoles los reconoceréis)

a sus casas situadas me figuro en algún suburbio del norte de la capital.

En ese último tren del metro en el vagón de la vanguardia

cuando todo él parece apuntar una vez más hacia el hocico negro del insomnio

estoy sentado:

sudo levemente sin tensiones

aunque por mi cabeza retumban cada vez más fuertes

un par de rencorosos recuerdos y otro par de ideas fijas:

pensamientos improbables el proyecto de suicidarme abstracciones sin sentido

novelas que podría escribir y no escribiré.

Y en eso estoy cuando de pronto el tren reanuda al fin su última marcha de la noche.

Posted by Picasa

1 comentario:

Gabriela dijo...

Accoutrement

But lovers are like umbrellas aren't they?
They're like gloves
They cover you up, they keep you warm
They look so good, they fit so nice
they shield you.
Then you leave them on a train
You think `How did I manage that?'
And `I didn't like them anyway.'
Or `I've lost them.'