martes, 8 de septiembre de 2015

Interacción Poética #08 MEXES









JOSÉ ANTONIO LLERA
(Badajoz, España, 1971)



Transporte de animales vivos

Tal vez chillaban en sus raigones, pero yo sólo oía los ojos entre los cuernos como nube frotada. Miraban cabizbajos en el sopor de los mataderos los infiernos de la digestión y las enzimas baratas.


Trazaban una astronomía perdida en los rincones de la orina.


La chapa gris lamía los eclipses de la hierba, lamía las heridas del transportista cuya fijación se divide entre el arcén y la prostituta negra.


La grasa del animal es una aguja kilométrica que engorda la úvula y las pantorrillas.


El fláccido amante que se arrodilla ante la fusta de cuero sin que lo sepan sus hijos legítimos y consume pastillas de omeprazol después de cenar churrasco poco hecho.


Se atragantan con su carne.


Saben que no sobrevivirán a este viaje, pero el psiquiatra cojo también espera,


la novia abandonada también espera,


el anciano al que le tiemblan las manos también espera el día.


Quieren aplacar los mugidos con ketamina y compresas de gasoil.


Si la carne de bovino sigue bajando, se arruinarán las cooperativas. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.


La vida es una cinta que mide 10.000 kilómetros. Todo depende del pedal del acelerador. El conductor cumplirá con su trabajo y los mozos abrirán las compuertas. En realidad, nosotros tampoco somos más felices, hacinados por decreto con aquellos a los que odiamos.


Los terneros viajan desde Holanda hasta España para el engorde. Después, vuelta a Holanda. Siempre por carretera.


Proteínas que fermentan con el vino tinto, hormonas inyectables que destrozan el hígado, pensamiento que deglute los ciclos del carbono.



Somos como esos animales, su culto a la asfixia, la sangre malgastada en las herrerías.


Al oeste, los grandes aserraderos. Al norte, las plantas de recauchutado.


Un boxeador golpeará con sus puños roncos las costillas de la vaca colgada de un gancho de acero. Chivos expiatorios con la trenza del miedo y las tribunas de la soledad parlante.





Breve tratado sobre la reproducción

El ternero ha nacido muerto.
Los plaguicidas siguen infestando los acuíferos.

Me pasaba las tardes depositando veneno
al borde del hormiguero. A la mañana siguiente,
las hormigas volvían a desfilar por las grietas. También la saliva
es inagotable.

La fusión del material genético de los gametos, la oscilación
de los tipos de interés, el comercio de órganos, el barril de petróleo.
La empresa se ocupará de organizar los funerales del empleado.

(Las líneas están sobrecargadas. Espere).

El folículo capilar se ha secado. Los incendios en cadena
favorecen a las compañías madereras.

Después de la anestesia, el ginecólogo hace dos incisiones:
la primera en la pared abdominal, la segunda a través del útero.
El marido lee en la sala de espera: en ciertas culturas,
durante el flujo menstrual,
la mujer es apartada de la tribu.

¿Cuál es mi deuda con Babel?, se pregunta el enfermo de afasia.
Heráclito, los organismos pluricelulares, la heroína cortada
con matarratas. Si no utilizasen continuamente sus incisivos
morirían ahogadas.

(Renueve su ordenador portátil, adopte a una niña china).










El himno de los perdedores


            Todo vencedor atrae la higiene de los cobardes.

            Aguardamos con rodilleras de fieltro, sobre una colina, a que se abran las puertas del castillo. Los ojos quemados por la sosa cáustica.

            Alguien nos condenó a ser ventrílocuos del viento, el huracán de los pajares donde duermen las ubres y las alucinaciones.

            Somos niños que meriendan boniatos asados y no aparecen en las fotografías. Aunque no salimos indemnes, cubrimos nuestros miembros con telas jactanciosas.

            Todo vencedor oculta un gemido perpendicular en el bazo del miedo.

            Nadie nos conoce por nuestro nombre y por eso no tememos el pecado de las razas. Lloramos a la sombra de los héroes rascando la mirra con el filo de la lengua. Nuestros pezones vierten la curva longitud del laurel, el tifus de la coronación, del escenario y la platea.

            El rostro de los vencedores muge en el gran órgano catedralicio.

            Hicimos de la abulia un sacramento y quisimos propagar la especie de que fuimos sacrificados por culpa de nuestra debilidad. Pero nos aturdimos como el imán que invierte su fuerza contra sus captores.

            La bestialidad nos mantiene a salvo de las prisiones preventivas y del pregón en los sótanos oscuros.

            Todo vencedor mastica el fruto que se pudre en su licantropía y condena al árbol a madera de su horca.

            El trapecista ciego ve con las manos. Alcanzamos la cima, pero nadie llegó para ungirnos. No recuerdo si aquel día se puso el sol en el cementerio de los animales.

            ¿Fue en vano el envenenamiento colectivo y la acción de gracias? ¿Sirvió de algo introducir en las comisuras del alma la broca del mal? ¿Hicimos bien en no rendirnos después del alzamiento ante los que roturan los bosques y tachan su firma ilegible una y mil veces?

            Todo vencedor paga con sobornos el hambre desesperada de su hartura.






Escribimos

Escribimos, pero alguien nos robó la grasa azul de los ungüentos, el aroma de esos   perseguidos que se nos cruzan en la avenida, clandestinos como el papiro        manchado por los demonios.
Sea de ese modo nuestra suerte.
¿Llegamos tarde con la tinta o todo se ha convertido en espejismo, antílope que          despereza su cuello y su ardor entre las adelfas?
El cursor nos separa la boca de la pila bautismal. Un loco aplasta su cigarrillo a deshora,     en el umbral del alba.
Recojo las lágrimas de la campesina que no vende sus limones, las de aquella mujer que    ve pudrirse su amor como las fresas golpeadas por el pedrisco.
Escribimos. Contra falsas liberaciones, tomo cada día mi metadona, mi fruta sin pelar.           Aguanto de pie sobre el hormiguero.




Mijo

Algunas culturas usaban el mijo como anticonceptivo. Hacer acopio de mijo en la escritura. Siempre. Hacer ostentación de escotillones, de monedas antiguas que no dan cambio y que hacen estallar la ira. Igual que ese niño hospitalizado por beber aguarrás.

(Inédito)


 
José Antonio Llera
 
José Antonio Llera (Badajoz, 1971) es profesor de literatura en el departamento de Filología Española de la Universidad Autónoma de Madrid. Ha publicado cuatro libros de poesía: Preludio a la inmersión (1999), El monólogo de Homero (2007), El síndrome de Diógenes (2009) y Transporte de animales vivos (2013). Su obra se ha difundido en diferentes revistas y antologías.
            Como crítico, ha publicado las siguientes monografías: El humor verbal y visual de La Codorniz (2003); El humor en la obra de Julio Camba. Lengua, estilo e intertextualidad (2004); Los poemas de cementerio de Luis Cernuda (2006); Rostros de la locura: Cervantes, Goya, Wiseman (2012) y Lorca en Nueva York: una poética del grito (2013). Preparó la edición del epistolario inédito de Miguel Mihura y una antología de la obra articulística de Wenceslao Fernández Flórez. Colabora habitualmente en Cuadernos Hispanoamericanos.












Luis Alberto Arellano
(Quérétaro, 1976)





Run, if you can.

Disfruta mucho, te lo mereces.
¿Qué hacen un tipo gordo
y una anciana sin dientes correctos
hasta el frente de la fila?
Pedimos discreción
y recibimos órdenes de desalojo.
El pleito es sencillo:
Se toma un esparadrapo
cargado de hidrocarburos refinados
con la punta de los dientes,
se agita firmemente
y se enciende lo que reste
sin soltarlo.
Para qué la normalidad
si alguien tiró
salsa de anchoas
en el pasillo doce,
que como todos saben,
corresponde a pantimedias
y trucos baratos de magia.
Los animales más furiosos
son también los más secretos.
Conocemos todos
la fábula japonesa
del monje de un solo brazo
y la tortuga con seis.
Parece ridículo olvidar
la moraleja inserta
con risas grabadas
y escenas comentadas por
los múltiples autores
en todas las ediciones
posteriores a la dinastía Tang
Pero ahí reside el truco:
las migalas migran
desde rincones ocultos del universo
inmaterial.
Y alguno de nosotros
espera que lleguen a tiempo
y a salvo
         al destino manifiesto, supra.



Sé que ustedes no existen.

Han muerto de ciertas enfermedades
que no reconozco en mi manual
de viajero intergaláctico.
También puedo adivinar el número de
membranas que cubrían sus ojos
y el espacio entre sus dedos.
Todo me lo dice la física
que es un cardo inserto
entre el labio superior
y el molar inferior izquierdo.
La receta es la misma:
perturbar lo menos posible
a las creaturas que se agolpan
a flor de garganta,
entender nunca,
eso es para la gente impura
que mancha con sus historias
de vida
la escalera inmensa y dorada
que sube a blancos, electrodomésticos
y ropa para caballero.






Manca


Cuántos pedacitos de horizonte
colgados en la sonrisa de una mujer que se corta una mano
Una manca, desconchabadita
cuan bella la belleza del nudillo rotoaúnpedacitosdecarne
o de los y las sin cabeza
por el mundo de la sinseración
destronando -todos destronemos-
al capital resistiendo al capital
con el robo hormiga de un millón de pennys
de un frasco inagotable oculto entre las sábanas de un hostal
cuántos pedacitos de horizonte
ya lo dije
parciales como todos los horizontes
poemas snuff
poemas encabezado de noticiero sensacionalista
para traicionar
y resistir a la señora poesía
esa que camina pasado meridiano
muy pomposa por las orillas de esta pileta
donde el sol se oculta
y para que no vuelva el descabezado a colocar
el rostro sobre los hombros
pongamos plástico, rosa, entre la cicatriz
y el cuello partido
anguloso
del precipicio
historias de sicarios
con ce
de niños robot que trazan mapas
de sangre en el mapa que llamamos patria
sangre de matria y de sus hijos
no somos dignos de que entres en nuestra casa
pero
pero nada nosomosdignos
somos algoritmos para financiar el fin del mundo
que pasó hace una semana y nadie dijo nada
poemas partículas de maíz en tierra extraña
poemas lo contrario del poema
poemas tazones de arroz
poemas retículas de palabras
poemas sintaxis de aeropuerto
poemas maternidad en crisis
poemas sueños de ciudad hundida en las aguas
poemas de agua en el vaso de agua
poemas escoriaciones
poemas escorpiones del desierto
poemas mezquite acebuche gobernadora espinas mezcaleras
poemas refugio antiaéreo
poemas desolación
poemas armazón ortopédicos
manos mutiladas
no somos dignos
caminar por el filo de cobre de la ciudadquenoseacaba
demoler la estación de trenes
cobráselocaro Cobrecobrado
y la sensación de que un piano se toca mejor con los pies
La primera página del Finnegans wake
contiene una coloración carmesí
única para definir contornos no reales
en las vallas publicitarias
Sospechaba en voz alta
Jackson Pollock
mientras encendía la radio de bulbos
y baterías doble d que coronaba
el carrito de supermercado
donde transportaba sus posesiones
a la hora:
una cafetera eléctrica
un rollo de alambre de cobre fino
grandes bolsas repletas de latas sin uso
reconocible
Con qué facilidad cambiamos de acera
cuando alguien pronuncia las palabras correctas:
neceser
vida literaria
arribismo industrial
prendas femeninas
mensajes líricos por radio

Es una sorpresa inmensa
cargar dentro de los bolsillos
fragmentos de una vida futura
como se carga la tierra de minerales
después de un fuego controlado
La primera página del Finnegan's wake
contiene todos los secretos
de la pintura clásica
aplicados al remanente de una civilización
que no somos nosotros












muro

aprender geografía únicamente para al muro
soñar plácidamente con el muro
disparar una escopeta contra el muro
disparar una escopeta desde el muro
aprender fonética contra el muro
escuchar los hermosos latidos del muro
abrir una herida gigante en el muro
trabar amistad con las partes líquidas del muro
traspasar mecánicamente las puertas del muro
amanecer recostados contra el muro
atardecer escolásticamente sobre el muro
cambiar de sexo continuamente sobre el muro
mirar las estaciones migrar solamente desde el muro
abatir la lengua y tragar pesadamente una parte del muro
cabecear repetidamente contra el muro
golpear infinitamente contra el muro
cantar romances que alaben solamente al muro
aprender técnicas de rehabilitación para el muro
fabricar partes aisladas del muro
desfilibrar correctamente los componentes orgánicos del muro
aniquilar la propaganda contraria en todo al muro
aislar los elementos que se utilizan en la construcción del muro
vender solamente desechos no usados orgánicamente en el muro
defender el libre mercado atribuido únicamente al muro
rodear ceremonialmente con los brazos extendidos hacia el muro
alabar secretamente las partes perdidas del muro
anclar barcos de propulsión cansinamente contra el muro
exhalar teatralmente suspiros de añoranza contra el muro
establecer el dominio absoluto del muro
recibir felicitaciones solamente contra el muro
abrir los regalos de navidad desde el muro
abrir las piernas los brazos la boca solamente sobre el muro
activar las minas colocadas contra el muro
escribir las iniciales de los constructores paulatinos del muro
avellanar los minaretes no planeados sobre el muro
lanzar cosas calientes sobre el muro
lanzar cosas congeladas sobre el muro
lanzar cosas templadas sobre el muro
adscribir una cuenta de correo para el muro
lanzar pornografía solamente sobre el muro
leer pornografía solamente bajo el muro
recitar conjuros maléficos ensalmos sanadores sobre el muro
volar sobre las partes ocultas del muro
enraizar sólidamente contra el muro
apacentar las ovejas del reino sobre el muro
atravesar la ciudad de parte a parte contra el muro
abandonar la ciudad de parte a parte sobre el muro
enterrar a tus muertos solamente sobre el muro
amamantar a los vivos solamente bajo el muro
escribir la palabra muro
deletrear la palabra muro
olvidar las letras de la palabra muro
descubrir de nuevo las letras de la palabra muro
llorar magníficamente las letras de la palabra muro
atravesar sintácticamente las letras de la palabra muro
dormir en su puesto de defensa de la palabra muro
encontrar el vacío en la palabra muro
encontrar el vacío en las paredes del muro
encontrar el vacío en la pronunciación de la palabra muro
encontrar el vacío en los restos carcomidos del muro



Luis Alberto Arellano


Luis Alberto Arellano, Querétaro, 1976. Sus libros de poesía son Erradumbre; De pájaros raíces el deseo; Plexo; Bonzo; Contranatura  y Grandes atletas negros. En ensayo ha publicado Fotogramas del ocio clase B.
Parte de su obra poética y de sus ensayos han sido traducidos al catalán, inglés, alemán, portugués, árabe y francés. Incluido en la antología de ensayo El hacha puesta en la raíz; en el Anuario de poesía mexicana 2007; en  Escribir Poesía en México; en Los más lindos poemas. 21 poetas mexicanos; en Remesa Poética de Ultramar/festival Latinale Berlín; en El Vértigo de los aires 2011; en Cajita de música, Poetas de España y América del siglo XXI; Sólo cuento, volumen V; El Mezcladito, poesía de América Latina; y en la Antología General de la Poesía Mexicana. Becario en cuatro ocasiones por el Fondo estatal para la cultura y las artes; también fue beneficiario de la beca Jóvenes Creadores del FONCA 2008-2009. Realizó una estancia de investigación en la New York University, sobre revistas literarias de los años 20. Tradujo Todo alrededor de lo que se vacía, de Linh Dinh, para Mantis editores; y Una probada de miel, de Bob Flanagan y David Trinidad, para Kodama Cartonera.


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