lunes, 15 de diciembre de 2008

Poeta Pluscuamperfecto 32

Poeta Pluscuamperfecto 32

Nacido en la Ciudad de México.

Fue alumno del primero de los poetas pluscuamperfectos.

No llegó a perfeccionar su obra, quedan esparcidos sus escritos en distintas publicaciones españolas e internacionales.

Se le cuenta entre una de las víctimas mortales de los Poetas Guerrilleros, las generaciones venideras estudiarán su obra, prolífica y erudita.




- 1 kg de azúcar

- Nuez moscada

- Leche

- Pizzas

- 1/2 kg de pechugas de pollo

Aún conservo la lista que aquella tarde postergué hasta la mañana siguiente.

Hacía algo parecido a intentar traducir "Yesterday" de los Beatles. Me sorprendió el chillido estridente del timbre del porterillo. No esperaba visitas.

Tu voz, aunque pensaba que ignorabas mi localización, no me sorprendió del todo. Quizás pensaba en ti in english. Quizá te intuía cruzando el paso de peatones. Quizás oí el tarareo de la canción que llevabas en la mente al otro lado de la avenida. No sé. No me sorprendió.

Dejé la puerta entornada para continuar en mi empeño. "Suddenly". Me sorprendieron tus manos tibias en mis ojos. Me sorprendió que bajasen hasta tocar mis labios como sin querer.

Me sorprendió que me tocases.

Te miré.

Te impactó mi mirada. La esquivaste. Te dirigiste a mi minicadena en forma de gramola y la paraste. Sabías que el silencio me ponía nervioso. Me daba miedo. Te vi hojear los discos como buscando desesperadamente la canción más perfecta del mundo. Pasaste de la discografía en MP3 de tu música. Ignoraste tu Hendrix, tus Who, tu Joplin, tus Jethro Tull o como quiera que se escriba. Pasaste de tus 60, de tus 70 y llegaste a mis 80 y me ignoraste.

Pensé que solo era la forma de esquivar mi mirada penetrante.

Finalmente me ordenaste con la guitarra en la mano que te tocase algo de Calamaro. Zorra. Solté la guitarra y me dirigí al piano. Empecé a tocar. Me paraste como antes a la gramola. "Toca Bohemian rhapsody"". Segunda frase, segunda orden.

“Is this the real life? Is this just fantasy?”

Me golpeaste con un beso.

No me sorprendió. Quizás porque lo busqué.

Olvidé al piano. Giré la silla. Caíste sobre mí. Te levanté mientras te quitaba la camiseta. No hablabas. Rehabilité el sonido de la gramola.

No sé si mi fuerza o tu intención nos llevaron a la cama.

Pero antes sacaste un extraño líquido de tu mochila, te lo echaste todo en la boca, y de ahí me pasaste la mitad.

Fuerte dolor de barriga.

Tu también.

Ganas de vomitar.

"Lucy in the Sky with Diamonds".

Tu eras Lucy, yo debía ser Diamonds.

Quizás la consumición de la luz solar iba favoreciendo los colores entre magenta, rosa y morado en el techo de mi habitación. Era la única explicación.

"Entonces tu estabas volando a través de las nubes con un adivino circense. Aquí había una estampida salvaje de mariposas y cebras y rayos de luna y cuentos de hadas. Todo lo que pensabas estaba cabalgando con el viento".

Parece que los dragones se han ido al quedarnos completamente desnudos. Gracias por la intimidad.

No hay comentarios: